Ciclo Paseo en el Giro
165 kilómetros sin un céntimo de atracción. Bettiol ganó la etapa desde la fuga mientras los favoritos viajaron tomados de la mano. El ciclismo tiene que cambiar o está condenado al anquilosamiento.
Si bien es cierto que era la previa a una jornada durísima y decisiva, no hay ninguna justificación para que hoy el Giro se haya convertido en un gigante Ciclo Paseo.
Los ciclistas y equipos que luchan por los mejores pergaminos de la prueba, sin siquiera tener que ponerse de acuerdo, aprovecharon para tomarse el 'descanso' que les proporcionó la organización de la carrera, al diseñar una etapa con los 165 primeros kilómetros sin un céntimos de atracción ni para los corredores ni para los espectadores.
Yo sé que hay mucha gente que no comulga con estas afirmaciones, pero no creo estar equivocado si digo que el ciclismo tiene que cambiar muchas cosas de las que actualmente vive o, de lo contrario, está condenado al anquilosamiento.
De los 14 afortunados que tuvieron acceso a la fuga, solo dos, Bettiol, que ganó la etapa, y Josh Kench, que dio un buen salto en la general, salieron premiados. Algunos ni siquiera un punto ni un segundo se llevaron.
Y los del grupo, pensando en la etapa de mañana y sin nada que perder ante los escapados, viajaron tomados de la mano hasta la meta.
Distinto hubiera sido si en ese trayecto de 165 kilómetros hubieran establecido varios pasos bonificables y que se dieran puntos UCI por diferencias tomadas con el lote y por duración de la escapada. Así, estoy seguro, nadie iría "de paseo" en una prueba deportiva tan importante, en la que el objetivo es competir, no pasear.
Reflexión: bien hicieron los productores de la TV, ante la ausencia de espectáculo en la carretera, mostrar lo lindo de pueblos y paisajes por donde pasó el 'Giropaseo' de hoy.
Dejemos ahí...